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Entre lo que va del mar y la tierra, no hay solo agua... hay islas... pequeñas islas, unas más grandes, otras más pequeñas, pero son islas igual... y que si se unieran podrían formar un país muy grande, donde existiera eso que se llama AMOR, UNIDAD, AMISTAD, PAZ, cosas que, en los países que están ya conformados, cuesta mucho que se vean, cosas que en realidad, son tan básicas, pero cuesta mucho ponerlas en práctica siempre. Las islas, son solitarias, representan claramente a la llamada "SOLEDAD" pero eso, no quiere decir que nosotros tenemos que ser como las islas. Las Islas, están físicamente desconectadas con lo que conocemos como continentes, pero sí unidas a ellos... y así debemos ser nosotros, es verdad que necesitamos momentos "a solas" pero eso no quiere decir que debamos alejarnos completamente de lo que es nuestro "continente" debemos saber tener nuestro cable a tierra muy firme, para que no se nos corte, y la soledad nunca sea algo malo, si no, un "lugar", un "estado" que nos haga crecer, fortalecernos, salir de lo cotidiano y adentrarnos es lo que somos, que no sea flotar en el abismo, sin saber cuando podremos volver a nuestro continente, si no, que tengamos claro, que nuestro continente está siempre ahí, para volver cuando queramos.
sábado, 14 de marzo de 2009
Soledad.
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martes, 10 de marzo de 2009
Eclipse "...
—Quizá —necesitó de un pequeño esfuerzo para poder reírse, y luego hizo un gesto de dolor—. Pero lo voy a intentar.
Torcí el gesto.
—No seas tan pesimista —se quejó—. Dame un poco de crédito.
— ¿A qué te refieres con «seré bueno»?
—Seré tu amigo, Bella —contestó en voz baja—. No voy a pedirte nada más.
—Creo que es demasiado tarde para eso, Jake. ¿Cómo vamos a ser amigos cuando nos amamos el uno al otro de este modo?
Miró al techo. Mantuvo la vista fija, como si estuviera leyendo algo en él.
—Quizá podamos mantener una amistad a cierta distancia.
Apreté los dientes, alegre de que no me estuviera mirando a la cara mientras intentaba controlar los sollozos que amenazaban con superarme. Debía ser fuerte y no tenía ni idea de cómo hacerlo...
— ¿Conoces esa historia de la Biblia del rey y de las mujeres que se disputaban a un niño? —preguntó de pronto, como si continuara leyendo en el techo blanco.
—Claro, era el rey Salomón.
—Eso es, el rey Salomón —repitió—, y él habló de cortar en dos al bebé, pero era sólo una prueba para saber a quién debía confiar su custodia.
—Sí, me acuerdo.
Volvió a mirarme.
—No estoy dispuesto a dividirte en dos de nuevo, Bella.
Comprendí a qué se refería. Me estaba diciendo que él era quien más me amaba de los dos, y que su rendición lo demostraba. Quise defender a Edward y decirle que él haría lo mismo si yo lo deseara, si yo se lo permitiera. Era yo quien no renunciaba a mi objetivo, pero no tenía sentido iniciar un debate que sólo iba a herirle más.
Cerré los ojos, dispuesta a controlar el dolor para que Jake no cargara con él.
Permanecimos callados durante un momento. El parecía esperar a que yo dijera algo y yo me devanaba los sesos para que se me ocurriera qué decir.
— ¿Puedo decirte cuál es la peor parte? —Preguntó, vacilante, al ver que yo no abría la boca—. ¿Te importa? Voy a ser bueno.
— ¿Va a servir de algo? —susurré.
—Quizá, y no hará daño.
—En tal caso, ¿qué es lo peor?
—Lo peor de todo es saber que habría funcionado.
—Que quizá habría funcionado.
Suspiré.
—No —meneó la cabeza—. Estoy hecho a tu medida, Bella. Lo nuestro habría funcionado sin esfuerzo, hubiera sido tan fácil como respirar. Yo era el sendero natural por el que habría discurrido tu vida... —miró al vacío durante unos instantes y esperó—. Si el mundo fuera como debiera, si no hubiera monstruos ni magia...
Entendía su punto de vista y sabía que tenía razón. Jacob y yo habríamos terminado juntos si el mundo fuera el lugar cuerdo que se suponía que debía ser. Habríamos sido felices. El era mi alma gemela en aquel mundo, y lo hubiera seguido siendo si no se hubiera visto ensombrecido por algo más fuerte, algo demasiado fuerte que jamás habría existido en un mundo racional.
¿Habría algo así también para Jacob? ¿Algo que se impusiera a una alma gemela? Necesitaba creer que así era.
Dos futuros y dos almas gemelas, demasiado para una sola persona, y tan injusto que no iba a ser yo la única que pagara por ello.
El tormento de Jacob parecía un alto precio. Me arrugué al pensar en ese precio. Me pregunté si no habría vacilado de no haber perdido ya a Edward en una ocasión y no haber sabido cómo era la vida sin él. No estaba segura, pero parecía que ese conocimiento formaba ya parte de la esencia de mi ser, no podía imaginar cómo me sentiría sin ello.
—Él es como una droga para ti —Jake habló con voz pausada y amable, sin atisbo de crítica—. Ahora veo que no eres capaz de vivir sin él. Es demasiado tarde, pero yo hubiera sido más saludable para ti, nada de drogas, sino el aire, el sol.
Las comisuras de mis labios se alzaron cuando esbocé una media sonrisa.
—Acostumbraba a pensar en ti de ese modo, ya sabes, como el sol, mi propio sol. Tu luz compensaba sobradamente mis sombras.
El suspiró.
—Soy capaz de manejar las sombras, pero no de luchar contra un eclipse.
Le toqué el rostro. Extendí la mano sobre su mejilla. Suspiró al sentir mi roce y cerró los ojos. Permaneció muy quieto. Durante un minuto pude escuchar el golpeteo lento y rítmico de su corazón.
—Dime, ¿cuál es la peor parte para ti? —susurró.
—Dudo que mencionarlo sea una buena idea.
—Por favor.
—Creo que no haría más que daño.
—Por favor.
¿Cómo podía negarle algo llegados a aquel extremo?
—La peor parte... —vacilé, y dejé que las palabras brotaran en un torrente de verdad—. La peor parte es que lo vi todo, vi nuestras vidas, y las quise con desesperación, lo quise todo, Jake. Deseaba quedarme aquí y no moverme. Deseaba amarte y hacerte feliz, pero no puedo, y eso me está matando. Es como Sam y Emily, Jake, jamás tuve elección. Siempre supe que las cosas no iban a cambiar. Quizá sea por esa razón por lo que he luchado contra ti con tanto ahínco. ..."
Publicado por Francisca ~ en 7:34 1 comentarios
martes, 3 de marzo de 2009
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"Y así es como el león se enamoro de la oveja...
¡Que oveja tan estúpida!
¡Que león tan morboso y masoquista!"
Publicado por Francisca ~ en 10:35 1 comentarios
domingo, 1 de marzo de 2009
A ti.

A ti te estoy hablando a ti,
a ti la que no escucha
A ti que con lo que te sobra
me darías la luz para encender los días
A ti que juegas a ganarme
cuando sabes bien que lo he perdido todo
A ti te estoy hablando a ti
aunque te importe poco lo que estoy diciendo
A ti te estoy hablando a ti
Aunque es perder el tiempo
A ti que te paso tan lejos
el rigor del llanto y la melancolía
Si nunca dije la verdad
fue porque la verdad siempre fue una mentira
A ti te estoy hablando a ti
aunque te valga madre lo que estoy diciendo
A ti que te falto el valor para pelear por ti
A ti que te consuelas con cubrirte de Channel
las huellas de mis besos
A ti ya no te queda nada
A ti ya no te queda nada
Nada
A ti que por despecho estas pensando con los pies
A ti que me dejaste solo incluso cuando estabas en mi compañía
A ti ya no te queda nada a ti ya no te queda nada
Nada
A ti te estoy hablando a ti
tan sorda y resignada
A ti que duermes con tu orgullo
y te dejas tocar con tu rencor barato
A ti que te gusta ir de mártir
repartiendo culpas que son solo tuyas
A ti te estoy hablando a ti
porque no hay nadie más que entienda lo que digo
A ti que te falto el valor para pelear por ti
A ti que te consuelas con cubrirte de Channel
las huellas de mis besos
A ti ya no te queda nada
A ti ya no te queda nada
Nada
A ti que por despecho estas pensando con los pies
A ti que me dejaste solo incluso cuando estabas en mi compañía
A ti ya no te queda nada a ti ya no te queda nada
Nada
A ti ya no te queda nada y a mi me queda por lo menos
Este síndrome incurable de quererte tanto.
A ti que te falto el valor para pelear por ti
A ti que te consuelas con cubrirte de Channel
las huellas de mis besos
A ti ya no te queda nada
A ti ya no te queda nada
Nada
Publicado por Francisca ~ en 19:41 0 comentarios
Y es como...
Un montón de gotas que no saben dónde ir a parar.
Un lobo cobarde y una obeja masoquista.
Un calendario sin números
Un libro sin su lectura.
Un corazon que no late.
Un mundo felíz perfecto.
Un sonido sin su escencia.
Un suelo limpio.
Un sabio sin errores.
Es como.
Publicado por Francisca ~ en 19:33 0 comentarios
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